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Domingo, 13 de Agosto de 2017
Núm 221/2017
Año XXX

La subida salarial pactada en Euskadi abre distancia con la media del Estado (Deia)

Euskadi no ha sido una excepción dentro del proceso de devaluación salarial que ha vivido el sur de Europa en los últimos años. Aunque las condiciones de trabajo presentan muchas aristas, de forma general se puede decir que la crisis ha hecho que las empresas vascas hayan dejado de ser las que más pagan del Estado español. De hecho, el sueldo medio bruto hace tiempo que es más alto en la Comunidad de Madrid. Esa equiparación ha tenido su reflejo en los convenios vascos, tradicionalmente mucho mejores que los estatales pero que en los últimos dos años han recogido subidas salariales muy similares. Parece que el despegue del incremento pactado que se está produciendo este año vuelve a devolver a Euskadi esa ventaja. Según las estadísticas del Ministerio de Empleo, los convenías firmados en la CAV hasta julio recogen un alza salarial media del 1,51%, cifra que coincide con la del Consejo de Relaciones Laborales (CRL) de julio (1,54%). La mejoría sigue algo por debajo del aumento de los precios, del 1,7% según el último dato de julio, pero mantiene una senda alcista tras estar años atascada en el entorno del 1% e incluso por debajo.

El ajuste se centra en los sueldos bajos (País)

Desde que estalló la crisis del euro, el diagnóstico de Berlín fue meridiano: la deuda de la periferia no era más que un reflejo de la pérdida de competitividad. Hasta entonces, los españoles habían vivido los beneficios del euro: una financiación muy barata. Pero una vez desaparecida la peseta, la mano de obra española estaba encerrada dentro de la misma moneda con los productivos alemanes. Tras años sin hacer los deberes, en España se impuso sin remedio una devaluación salarial de caballo. A partir de 2011, comenzaron las rebajas de salarios, antes incluso que se aprobase la reforma laboral a mediados de 2012. Además, las estadísticas corroboran otra realidad: el ajuste se ceba más con los salarios bajos. Si se toma la Encuesta Anual de Coste Laboral, entre 2008 y 2016, una vez descontada la inflación, el salario medio en la hostelería pierde casi un 12% pese a la baja inflación. Por el contrario, aguantan los más formados, como las actividades científicas, que se quedan igual. La industria gana un 2%, probablemente porque los que no perdieron el empleo se beneficiaron de la bonanza exportadora.

CCOO pide participación en la política industrial (Deia, Noticias de Gipuzkoa)

CCOO-Euskadi denunció ayer que ha habido «bastante oscurantismo» en la política industrial desarrollada por el Gobierno Vasco en los últimos años, y reclamó la participación de las organizaciones sindicales en el diseño de las distintas fórmulas de apoyo y ayudas al sector. La responsable de Acción Sindical de la central vasca, Mari Cruz Vicente, criticó la existencia por parte del departamento de Desarrollo Económico de Lakua de “bastante oscurantismo durante estos años en su política industrial”. «Con las organizaciones sindicales no ha tenido ningún tipo de contacto más allá de cuando se han dado problemas puntuales en empresas concretas», dijo. En este sentido, Vicente lamentó que no haya habido «un trabajo previo» con los sindicatos para ver «cómo solucionar los problemas que se pueden vislumbrar en el mercado de trabajo y en determinadas empresas».

La mitad de la riqueza del turismo en Euskadi la generan los propios vascos (Correo, Diario Vasco)

La mitad de la riqueza del turismo en Euskadi la crean los propios vascos. De los 4.100 millones que generó en 2015 el sector, 1.994 proceden del gasto de los vascos cuando hacen excursiones por la comunidad. El sector gana peso y ya representa el 6% del PIB, aunque cada empleo que crea produce la mitad de riqueza que un puesto en la industria. Pero ¿está Euskadi saturado de visitantes, como claman algunos, al tiempo que les piden a los turistas que se vayan a su casa? Hay una manera científica de medir el grado de saturación. Eurostat habla de intensidad turística, y para ello pone en relación el número de pernoctaciones que se producen en un país con su población. Pues bien, en Euskadi hubo en 2016 un total de 5,49 millones de pernoctaciones en establecimientos hoteleros. Como somos 2,16 millones de habitantes, según datos del INE del pasado ejercicio, el ratio que sale es de 2,53 pernoctaciones por persona. España llega a 8, como Grecia, y ambos están muy por detrás de Austria y Croacia. Superan el 5, y por tanto duplican el índice vasco, Irlanda, Italia, Francia, Holanda, Suecia, Portugal, Dinamarca, Luxemburgo... Incluso se acercan mucho a ese 5 Reino Unido y Alemania.

«Hay quien está interesado en distorsionar la realidad», dice el consejero de Turismo (Correo, Deia, Noticias de Gipuzkoa, El Mundo)

El consejero de Turismo del Gobierno vasco, Alfredo Retortillo, cargó ayer con dureza contra la izquierda abertzale, a la que acusó de defender un discurso «distorsionado» sobre la realidad del turismo en el territorio que, recalcó, no alcanza las cotas de masificación que se registran en Barcelona, Baleares y Valencia, donde también hay protestas. «Podemos debatir sobre el sector, siempre es bueno debatir», insistió el consejero, «pero para eso primero hay que acallar los gritos», señaló en alusión a la campaña iniciada por Ernai y a las manifestaciones convocadas por las juventudes de Sortu en San Sebastián, Gernika y Bilbao durante las próximas semanas. «Quieren usurpar la calle» utilizando «cualquier» tema, reprochó Retortillo, «si este no les funciona seguro que lo cambian en un tiempo».

El trabajo industrial baja en Gipuzkoa un 25% mientras el ocio emplea un 52% más (Noticias de Gipuzkoa)

La industria, uno de los sectores que caracteriza la economía guipuzcoana, comienza a perder su protagonismo acuciada por el imparable avance que ha tenido la actividad relacionada con el ocio en los últimos doce años, muchos de ellos transcurridos por una de las peores crisis que se recuerdan. El dato que corrobora esta evolución se encuentra en que, en este periodo, el número de empleados en el sector industrial descendió un 25,2% frente al 52% que ascendieron los trabajadores adscritos al ocio y otros servicios personales. Así consta en un informe que ha elaborado el departamento de Hacienda y Finanzas de la Diputación Foral de Gipuzkoa, en el que se analiza el comportamiento de varios factores relacionados con la economía del territorio.

«Competimos de tú a tú con los alemanes en Alemania» (Diario Vasco)

Euskadi quiere ser como Alemania. Su tecnología deslumbra y el desarrollo de la Industria 4.0 liderado por aquel país es el modelo a seguir. Así se desprende de los discursos de los responsables políticos y de las opiniones manifestadas por los empresarios. Un ejemplo del deseo por hacer un hueco al lado del gigante alemán fue la Feria Hannover Messe, el certamen industrial líder en el mundo que reunió en abril a 6.500 expositores en la capital de Baja Sajonia. El Gobierno Vasco echó el resto y desplazó una amplia delegación encabezada por la consejera Arantxa Tapia, acompañada por un elenco de veintiséis empresas que contaron con un espacio propio. Cuatro empresas guipuzcoanas, Mondragón Assembly, Lazpiur, Ibermática e Indaux , ejemplos de compañías que se han hecho un hueco en el competitivo mercado germano,  explican su éxito en el país que lidera la Industria 4.0

Las ventajas de una sucesión empresarial bien orquestada (País)

El 92% de las empresas destruidas durante la crisis tenían origen familiar, aunque las que resisten no despiden con tanta facilidad a sus empleados. Con esta raíz hay en España 1,1 millones de sociedades que generan el 67% del empleo privado, 6,5 millones de puestos de trabajo. Su peso es indiscutible: representan más de la mitad del PIB, pero apenas un 1%, son centenarias. El 45,7% todavía está en manos de la primera generación y otro 44,2% ha conseguido llegar a la segunda, según un estudio del Instituto de la Empresa Familiar. Y poco más: hablar de terceras o cuartas dinastías familiares son palabras mayores. Separar familia, propiedad y empresa es fundamental para evitar que las cosas estallen (o para que, cuando lo hagan, los daños sean los menores posibles).

La espina de la productividad china (Correo)

El imaginario colectivo occidental atribuye al trabajador chino la capacidad para hacer jornadas infinitas cobrando un sueldo mísero. Y algo de cierto hay. Pero como sucede con los tópicos, ha quedado desfasada y es una hipérbole de la realidad. Por un lado, los salarios han crecido por encima del 10% anual en los últimos 20 años; por otro, la productividad se ha estancado y se ha convertido en un problema que comienza a preocupar. Según la consultora McKenzie, la productividad de los trabajadores chinos está entre un 15% y un 30% de la media de la OCDE: hacen falta al menos tres trabajadores chinos para llevar a cabo la labor de uno en esos países desarrollados. The Conference Board, por su parte, calcula que un trabajador chino produce solo el 19% de su homólogo estadounidense. El mensaje es claro: puede que los chinos pasen muchas horas en sus puestos, pero les cunde poco.