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Entrevista con Iñaki Arriola, consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco

«El necesario cuidado del patrimonio natural no debe de estar enfrentado al desarrollo económico»

Iñaki Arriola, consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco

Iñaki Arriola, consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco

En esta entrevista que concede a Confebask para su Newsletter de Medio Ambiente, el consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco, Iñaki Arriola, asegura que «Euskadi es una comunidad que está al nivel de los países europeos más avanzados en esta materia: tenemos un 20,3% de nuestro territorio dentro de la Red Natura de espacios protegidos y unas tasas de reciclaje de residuos a nivel europeo», si bien - añade- no hay que caer en la autocomplacencia: «debemos seguir redoblando esfuerzos»

El consejero del Gobierno Vasco cree que «las empresas vascas, en general, son un ejemplo de gestión medioambientalmente responsable y su implicación siempre ha sido en clave positiva».

¿Cuál es el punto de partida de la situación medioambiental de Euskadi a día de hoy? ¿Somos un territorio que encaja bien en el contexto europeo?

Euskadi es una comunidad que está al nivel de los países europeos más avanzados en sta materia. Así lo ponen de relieve los indicadores medioambientales, que presentan unas tendencias positivas durante los últimos años tanto en calidad del aire, calidad del agua, recuperación de suelos contaminados. Tenemos un 20,3% de nuestro territorio dentro de la Red Natura de espacios protegidos y unas tasas de reciclaje de residuos a nivel europeo. Ahora bien, no debemos caer en la autocomplacencia sino constatar que estamos en el camino correcto y redoblar nuestros esfuerzos.

¿Cree Vd que la sociedad vasca - en general - es consciente del cambio medioambiental - a mejor - que hemos vivido en Euskadi en los últimos 40 años?

La ciudadanía vasca es muy consciente del cambio medioambiental positivo que hemos experimentado. Las preocupaciones han ido variando desde los tiempos en que la prioridad era la contaminación del agua y la destrucción del paisaje, hasta la situación actual donde la percepción ciudadana se centra en la contaminación del aire y el cambio climático, sin olvidarnos del tratamiento de la basura doméstica. Pero quizás lo más importante es que hoy la propia ciudadanía reconoce su mayor protagonismo y responsabilidad en el estado de nuestro medio ambiente, y este es un factor de éxito en la mejora medioambiental.

¿Qué papel han jugado las empresas en todo ese proceso, y cuál cree Vd. que deberían jugar a partir de ahora?

Las empresas han jugado un papel fundamental en todo este proceso. La interiorización de la variante  medioambiental en las herramientas de gestión empresarial ha sido fundamental en la mejora de la calidad de nuestros ríos, nuestro aire y en el cuidado de nuestros suelos. Pero ahora es el momento del medio ambiente no sólo como un aspecto más de “cumplimiento normativo”, sino como un factor de competitividad empresarial y generación de riqueza y bienestar.

En ese sentido, ¿la implicación de las empresas vascas responde a sus expectativas? ¿Qué les pediría?

Creo que las empresas vascas, en general, son un ejemplo de gestión medioambientalmente responsable y su implicación siempre lo ha sido en clave positiva. Creemos que el medio ambiente es una responsabilidad de la sociedad en general y en ese sentido la buena sintonía de la Administración con el sector empresarial resulta básica para trabajar en la línea del desarrollo sostenible de Euskadi. Nuestro objetivo es que así sea visualizado por el tejido empresarial y que de nuestros esfuerzos conjuntos resulte un territorio ambientalmente ejemplar.

¿Cuáles van a ser sus principales políticas durante esta legislatura en relación a las empresas, y que tengan que ver con una mayor competitividad o más implicación?

Tres van a ser los ejes en los que vamos a tratar de trabajar coordinadamente con las empresas: la economía circular y lucha contra el cambio climático; la simplificación y agilización en la tramitación administrativa, con la puesta en marcha de la tramitación electrónica, y nuestra apuesta por la colaboración con la internacionalización empresarial. En estos ejes especialmente queremos mantener una estrecha sincronía con la acción empresarial.

¿Cómo pretenden llevar a cabo estas líneas maestras de su departamento: gobernanza colaborativa público-privada, una colaboración aún más estrecha con Confebask y sus asociaciones miembro ADEGI, CEBEK y SEA…?

Estamos tejiendo las necesarias complicidades tanto con Confebask como con los clusters de medio ambiente y energía, así como con las organizaciones que trabajan en la conservación de nuestro patrimonio natural, para hacerles copartícipes de la política medioambiental vasca. Este Departamento apuesta por el desarrollo sostenible. El necesario cuidado del patrimonio natural no debe de estar enfrentado al desarrollo económico. Estamos en un momento de transformación social desde una economía de extracción y explotación de los recursos hacia una economía circular y respetuosa con nuestro patrimonio natural. Y es importante que todos compartamos esa visión y orientemos nuestros esfuerzos conjuntamente.

Su Departamento incluye también el área de Vivienda.

Efectivamente, y hay un gran campo de actuación y colaboración público-privada en el ámbito de la vivienda. Los tiempos de la burbuja inmobiliaria no van a volver y tenemos que concentrar nuestros esfuerzos en la vivienda para el alquiler, en la rehabilitación integral de zonas urbanas degradadas y en la innovación. La vivienda y la construcción residencial también tienen que ser sostenibles e incorporar criterios ambientales y de eficiencia energética. Y aquí, como indicaba, se abren muchas posibilidades de trabajo conjunto entre instituciones y empresas, como ya se están desarrollando en promociones innovadoras de Visesa.

Desde su opinión, ¿están funcionando las políticas de ‘castigo’ hacia quienes no cumplen, o habría que explorar otras vías para mejorar la calidad medioambiental?

La Administración Medioambiental es un área muy regulada, con una nomativa tremendamente desarrollada que en muchos casos emana desde la UE o desde la propia legislación básica estatal. Es importante un gran rigor en su cumplimiento y que el marco de juego sea el mismo para todos. Ahora bien, creemos que tan importante es “castigar” al que no cumple como incentivar al que lo hace bien. Por eso, uno de nuestros retos va a ser el estudio de herramientas incentivadoras a las buenas prácticas medioambientales, bien con la “fiscalidad verde”, sin afanes recaudatorios, o con otras actuaciones de reconocimiento de la buena gestión medioambiental.