Hablando de dimensión empresarial

“Debemos abordar seriamente la financiación, la formación, la colaboración público-privada, la innovación (tecnológica y de procesos) y, de manera más específica, el desarrollo de la Inteligencia Artificial y del Internet de las Cosas. Es decir, ser parte de la Industria 4.0 que está transformando la producción, el empleo, los ciclos de producto y, en definitiva, los sistemas económicos en todo el mundo.

Para abordar ese desafío, será fundamental ayudar a nuestras empresas industriales a crecer. Nuestro PIB podría incrementarse en un 7,5% si tuvieran el tamaño medio de las alemanas o las británicas. Y, sobre todo, las empresas españolas podrían aprovechar economías de escala, acceder con más garantías a la financiación, invertir más en I+D o salir con más determinación a los mercados internacionales. Para ello serían recomendables medidas que no penalicen el crecimiento de las empresas, tanto en facturación como en número de empleados, así como promover proyectos de consolidación empresarial, concentrando actividades en sectores y zonas geográficas estratégicas.”.

Antonio Moreno, Presidente de Alstom España y de la Comisión de Industria de la Cámara de Comercio de España

El País, 3-8-2018

“La consolidación de empresas en los diferentes sectores es una necesidad clara para aumentar la competitividad internacional y capacidad de innovación. Sin ella es difícil alcanzar escenarios donde la productividad y eficiencia nos permitan competir con otros grandes grupos empresariales del exterior. Esta consolidación la producen en muchas ocasiones empresas internacionales a través de adquisiciones, por lo que, efectivamente, es importante trabajar en modelos de colaboración, pero también de crear alicientes para los inversores de manera que se logren concentrar mayores grupos industriales en nuestro sector.”

Alberto López de Biñaspre, Director General de Lantek

Noticias de Gipuzkoa, 16-9-2018

“Hay que reinventar nuevos modelos de negocio y el tamaño de las empresas sigue siendo un problema importante. Tenemos que consolidar la estructura financiera de nuestras empresas y hay que recuperar los márgenes empresariales que permitan aumentar la inversión.”

Josu Sánchez, Presidente de Elkargi

Noticias de Gipuzkoa, 23-7-2018

“En el mundo actual y viendo cómo marchan las cosas, el que se queda solamente con lo que está haciendo hoy realmente le va a quedar muy poco futuro. Hay que estar todos los días pensando en todo lo nuevo que viene…

… Siempre que estamos hablando de la industria vasca, siempre tenemos el mismo problema, la falta de dimensión de nuestras empresas. Hacemos las cosas muy bien pero nos falta dimensión. En nuestro caso, CIE fue siempre diseñada desde el principio para poder tener una buena dimensión. Estamos ahora en más de 30.000 personas y un centenar de empresas, entre otros, pero yo creo que vamos a seguir creciendo. Estoy seguro.”

Antón Pradera, Presidente de CIE Automotive

SPRI, 16-10-2018

Ajedrez

“La situación en el País Vasco es de auténtico apetito por entrar e invertir en una economía que, como la de Euskadi, ha tenido un crecimiento sólido y con una estructura industrial que incita a la concentración y también a afrontar planes de expansión.

En este momento en que hay mucha liquidez en el mundo, el tejido industrial vasco es realmente interesante. Hay una gran presencia de sectores que han invertido mucho en investigación y desarrollo, como es el caso de los bienes de equipo o el automóvil, y sin embargo el tamaño medio de las empresas es muy pequeño.

Ante una desaceleración de la economía, la industria vasca puede sufrir una ralentización. Pero más allá de lo que pueden ser aspectos comunes que afectarían a las empresas de cualquier otra parte, la industria vasca tiene dos características que incrementan su atractivo; una es la prudencia de los empresarios vascos que, salvo excepciones, han sido muy comedidos a la hora de recurrir al endeudamiento. Eso hace que la salud del balance se apreciable. El segundo es el tamaño, hay muy buenas empresas en el País Vasco, pero muy pequeñas. El tamaño medio es ocho veces inferior al que encuentras por ejemplo en Alemania, y eso condiciona mucho sus posibilidades de crecimiento o de internacionalización.

Además, un buen número de empresas vascas han superado ya la etapa de su fundador y ahora están en manos de sus herederos, entre los que nacen intereses dispares. Un os pueden estar interesados en seguir con la empresa, pero otros no. De ahí que no sólo hay muchos inversores dispuestos a entrar, sino que además existe el caldo de cultivo apropiado. Y a veces no necesariamente tiene que ser para vender, sino también para encontrar un compañero de viaje. En los sectores industriales en los que está la empresa vasca, la globalización es un hecho y eso exige esfuerzos financieros que muchas veces superan la capacidad de la propia compañía y de sus actuales propietarios.”

Javier Giral y Enrique Gutiérrez, Directivos de Deloitte

El Correo, 10-10-2018