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2016-02-12

Evolución del tejido empresarial en la CAV. Enero 2016

  • El número de empresas inscritas en la Seguridad Social se redujo en enero en el País Vasco en 293 empresas. Se trata de un mes en el que siempre cae el número de empresas, y en esta ocasión la bajada ha sido una de las más contenidas de los últimos años, aunque algo mayor que la sufrida en 2015. Con estos datos, enero finaliza con 58.407 empresas, 577 más que en enero de 2015, un 1% más. 
  • En enero se redujo el número de empresas en los tres territorios, pero de manera más intensa en Bizkaia y Gipuzkoa. Respecto a enero de 2015, crece el número de empresas en los tres territorios, siendo ligeramente más intenso el ritmo de creación de empresas en Bizkaia y Gipuzkoa que en Araba.
  • El número de autónomos se redujo en enero en Euskadi en 727 personas, sumando un total de 173.685. Este descenso es habitual en enero, si bien ha sido algo mayor que el producido en enero de 2015, de modo que en términos interanuales el número de autónomos apenas crece en 215 personas, un 0,1% más. Desde el mínimo de agosto de 2013 sólo se han recuperado 2.333 de los 18.444 autónomos perdidos en la crisis.
  • El número de empresas en procedimiento concursal en 2015 fue de 341, un 25,4% menos que en 2014, lo que supone 117 empresas menos. Por sectores, destaca el fuerte descenso de las empresas industriales concursadas, del 54,1%, si bien la caída de los concursos también fue apreciable tanto en la construcción (del -21,1%), como en el sector servicios (-13,6%).
  • Por tanto, enero, tal y como ocurre siempre, ha sido un mes de descenso del número de empresas y de autónomos, y aunque se mantiene el crecimiento interanual de ambas variables, lo cierto es que el ritmo de recuperación es excesivamente débil. En cambio, la evolución del número de empresas concursadas es mucho mejor, al continuar reduciéndose con intensidad, aunque sin llegar aun a los niveles pre-crisis.
  • Los datos de empresas y autónomos de enero ponen de manifiesto que la mejoría de ambas variables es muy lenta, y claramente insuficiente para recuperar en un plazo de tiempo razonable todo lo perdido a lo largo de la crisis. Todo ello nos hace insistir en la necesidad de reforzar iniciativas y planes que incidan en intensificar la reactivación económica, y que alienten la creación de empresas y su competitividad, con el fin de lograr una mayor aportación de las empresas al crecimiento económico y del empleo.