Jesús González Nieto,Director Gerente del MAB

El Director Gerente del MAB, Jesús González Nieto

El Director Gerente del MAB, Jesús González Nieto

“Históricamente, las empresas españolas han sufrido una excesiva dependencia de la financiación bancaria.”

El pasado 20 de junio se celebró en Bilbao el III Foro CEPYME, con una jornada sobre “Alternativas de financiación para el crecimiento y la internacionalización”. Uno de los ponentes fue Jesús González Nieto, Director Gerente del MAB (Mercado Alternativo Bursátil), a quien entrevistamos para analizar las posibilidades que ofrece el MAB como alternativa de financiación empresarial.


¿Cuándo se puso en marcha el MAB, y cuál era su objetivo principal?

El segmento de Empresas en Expansión del MAB se pone en marcha en 2009, orientado a las empresas de pequeña y mediana capitalización que buscan expandirse, ofreciéndoles una regulación, unos costes y procesos adaptados a sus características. El objetivo principal del MAB, es ofrecer a las Pyme una financiación complementaria a través del mercado de valores. A lo largo de estos años, el MAB ha facilitado la financiación y el desarrollo del conjunto de empresas cotizadas.

¿Se ha consolidado el MAB como fuente de financiación paras las Pymes? ¿Cuántas compañías cotizan y qué volumen de capitalización y facturación tienen?

El MAB ha ofrecido y ofrece el acceso a los mercados de capitales, pero aún queda camino por recorrer. Actualmente cotizan un total de 110 empresas, cuya capitalización conjunta supera ya los 12.000 millones de euros, con una facturación que en 2018 alcanzó los 520 millones de euros. Además, desde que nació el MAB se han completado más de 240 ampliaciones de capital de las empresas de este mercado, por un importe de 3.000 millones de euros.

De las compañías que acuden al MAB ¿hay algún perfil que sobresale o hay de todo? ¿Qué razones esgrimen para querer estar presentes en ese mercado bursátil?

En el MAB cotizan empresas de muy diferentes tamaños y sectores de actividad, por lo tanto los perfiles son muy diversos, más novedosos y en algunos casos, sectores que no están representados en el mercado principal.
Las empresas que quieren estar presentes en el MAB tienen diversos motivos para querer cotizar: financiación, notoriedad, liquidez o conseguir una posición más competitiva en el mercado. Por lo general, los inversores buscan empresas intensivas en innovación. Más de un 70% de las empresas del MAB son empresas en expansión.
Por su parte, las Socimi (Sociedades Cotizadas de Inversión Inmobiliaria), han jugado un rol importante en los últimos años, aportando dinamismo y transparencia al sector inmobiliario.
Al margen del sector inmobiliario, las compañías tecnologías de la información suponen una cuarta parte del mercado; el sector farmacéutico y biotecnológico, un 20%; y las empresas de ingeniería y renovables, un 15% cada uno.

 
El Director Gerente del MAB, Jesús González Nieto

 

¿Cuáles son los principales pasos o requisitos para acceder al MAB? ¿Qué ventajas e inconvenientes comporta para una empresa el formar parte de dicho mercado?

El MAB está abierto a un amplio abanico de empresas. Como principales requisitos debe cumplir con los niveles exigidos de transparencia (Cuentas anuales auditadas), información, y difusión. Además la empresa debe designar un Asesor Registrado y suscribir un contrato con un proveedor de liquidez. Las ventajas que aporta son incuestionables: acceso a una mayor financiación, visibilidad, confianza, valoración objetiva en todo momento... A cambio de las ventajas que ofrece, deben cumplir con unos requisitos de transparencia, tanto periódicos como puntuales, que son esenciales para los inversores.

En su opinión, ¿las empresas aquí dependen demasiado de la financiación bancaria? ¿Qué sucede en otros países europeos, en EEUU o en Asia?

Históricamente, las empresas españolas han sufrido una excesiva dependencia de la financiación bancaria. Algo que, con la crisis vivida, afectó fuertemente a las pymes españolas, situándolas en una posición menos competitiva frente a otras empresas europeas. Sin embargo, esta situación está cambiando y España se aproxima poco a poco al modelo anglosajón. Los mercados de valores españoles aportan ya el 40% de la financiación empresarial, frente al 30% de 2008.

 

Una vez dejado atrás lo peor de la crisis, ¿diría usted que hoy en día ningún buen proyecto empresarial se queda por el camino por falta de financiación, o porque resulta muy cara?

Creo que la financiación empresarial actual está en una situación más favorable que hace unos años en España y, en la medida en la que las empresas tomen conciencia de las ventajas de los mercados, aún se avanzará más. Desde luego, tienen alternativas, pero cada empresa debe buscar el modelo de financiación más adecuado a su proyecto empresarial. BME promueve también otras alternativas de financiación como el MARF, que permite a las compañías acceder a recursos a través de la renta fija.

Sin duda, una de las ‘historias de éxito’ del MAB tiene que ver con la compañía vasca de telefonía MásMovil, que en apenas 3 años, ha dado el salto al Ibex 35. ¿Ha habido otros ejemplos similares?

MásMóvil es un caso de éxito en el MAB, ha demostrado que una empresa puede financiarse a través del mercado y crecer orgánica e inorgánicamente. El recorrido ha sido espectacular, es un buen ejemplo de cómo una empresa puede comenzar en el MAB e ir creciendo de la mano de los mercados en 6 años. Su historia simboliza el papel que juegan los mercados en la financiación de las empresas. MásMóvil  debuto en el MAB en 2012, pasó a Bolsa en 2017 y ha entrado en el IBEX este año. Pero ha habido otros casos, como el de Carbures, que también comenzó en el MAB y pasó en 2018 al mercado principal. En todo caso, pasar a la Bolsa no es el único objetivo de éxito que persiguen las empresas del MAB